Evo Morales y Alberto Fernández, figuras centrales del Grupo de Puebla y símbolos del progresismo latinoamericano, atraviesan una etapa complicada tras varias acusaciones personales. Estos dos exlíderes políticos, que destacaban por sus promesas de cambio y cercanía con el pueblo, hoy enfrentan denuncias que apuntan a una realidad contraria a sus discursos.
En el caso de Alberto Fernández, exmandatario de Argentina, se han filtrado reportes sobre incidentes de violencia intrafamiliar que involucran a su esposa, Fabiola Yáñez, quien además es madre de uno de sus hijos. Las investigaciones judiciales revelan un cuadro alarmante, incluyendo presuntas conductas abusivas y adicciones. Este panorama ha forzado a Fernández a renunciar a la presidencia del Partido Justicialista y ha provocado que sus antiguos compañeros de partido tomen distancia.
Por otro lado, Evo Morales enfrenta acusaciones de estupro y trata de personas en Bolivia. Las denuncias incluyen testimonios de familias de escasos recursos, quienes aseguran que sus hijas fueron afectadas por la influencia de Morales durante su gobierno, en particular a través de un grupo juvenil denominado Generación Evo. Aunque Morales ha negado las acusaciones, la justicia boliviana continúa investigando estos presuntos abusos de poder.
Ambos exmandatarios han pasado de ser figuras resplandecientes en la política regional a personajes controvertidos, cuestionados no solo en sus propios países sino también en el ámbito latinoamericano. Los recientes acontecimientos reflejan, según algunos analistas, una desconexión entre su discurso político y su conducta personal.
Fuente: https://ellibero.cl/columnas-de-opinion/evo-y-alberto-fijaciones-postmodernistas/