En un escenario internacional marcado por la competencia entre grandes potencias, los casos de Ucrania, Venezuela y Taiwán se han transformado en verdaderos tableros donde se proyectan los intereses estratégicos de Rusia, Estados Unidos y China. Estos tres focos revelan un cambio de época en el orden mundial, donde la geopolítica vuelve a ocupar un lugar central en la disputa por poder, influencia y seguridad global.