May 09

Marcelo Díaz Suazo: «Pensar en el futuro»

A días de la trascendental elección de 15 y 16 de mayo, en que los chilenos decidiremos quienes redactarán la Constitución que regirá los destinos del país por los próximos años, no debemos olvidar que llegamos a este momento como corolario de que gobierno y oposición lograron ponerse de acuerdo, en un consenso invaluable y con honrosas excepciones, en un camino institucional para resolver pacíficamente la crisis que dejó al descubierto el estallido social de 18 de octubre de 2019, cuando muchas personas, de los más diversos ámbitos de la sociedad civil, consideraron un imperativo ético colaborar en el desafío de aunar voluntades.

El plebiscito de 26 de octubre de 2020, con la mayor participación electoral en mucho tiempo, demostró que la inmensa mayoría de los chilenos compartía dicha fórmula, al resolver en las urnas, como forma de dar salida a la crisis política, económica y social que enfrentamos, la elaboración de una nueva Carta Fundamental, y que ésta fuera redactada por una Convención Constitucional o Asamblea Constituyente.

Se trató así de encauzar institucionalmente los esfuerzos para -fuertemente asentados en la convicción democrática- zanjar el debate de las inquietudes surgidas desde la ciudadanía, buscando un nuevo consenso o acuerdo de mayoría, que nos permitiera a todos salir adelante de los días aciagos que hoy vivimos. El proceso constituyente se convirtió de esta manera en un camino de esperanza, y los futuros convencionales en depositarios de nuestra confianza, pues -como sentenció en una de sus últimas entrevistas el recientemente fallecido Premio Nacional de Ciencias Humberto Maturana- “si los participantes son honestos, si no están cada uno apegados a una teoría, si no están conscientes de que su tarea para postular, y hacer lo que quiera que fuese, es ocuparse del bienestar de la comunidad y su entorno, entonces no tengo ningún problema. Porque elijamos lo que elijamos, tendremos en el fondo un proyecto común, el bienestar de la comunidad, la resolución de sus problemas, viendo cuales éstos son y actuando de una manera adecuada, según el momento presente”.

¡Que así sea!