Como en la célebre película de Buñuel, el centro político en Chile se ha transformado en un objeto deseado pero esquivo. En su columna semanal, Marco Moreno plantea que todos los sectores políticos intentan capturar al elector de centro, pero pocos logran entenderlo realmente. Ya no es un lugar estable en el mapa ideológico, sino una actitud social moldeada por el desencanto, el pragmatismo y una profunda desconfianza hacia las élites.
Moreno recuerda que durante años el centro político estuvo representado por partidos como la Democracia Cristiana y Renovación Nacional, con una Concertación que hizo de la moderación su sello. Sin embargo, tras el estallido social y la crisis de representación, ese mundo colapsó. Hoy, aunque sin estructuras claras, el centro sobrevive como una sensibilidad ciudadana que exige certezas, eficacia y equilibrio.
Este “nuevo centro” ya no se identifica con etiquetas tradicionales. Rechaza los extremos, castiga la ineficiencia y no vota por lealtad ideológica, sino por utilidad. Según Moreno, esa es la razón por la que candidaturas de todo el espectro —desde Jeannette Jara hasta Evelyn Matthei— intentan conectar con este votante impredecible, pero decisivo.
El desafío es que ni la derecha ni la izquierda parecen saber hablarle. Mientras algunos lo desprecian como una tibieza política, otros lo ven como un botín electoral sin comprender sus verdaderas motivaciones. Así, el centro se vuelve un espacio vacío donde emergen figuras nuevas, independientes o técnicas que logran conectar más por emoción que por programas políticos.
En un escenario de fragmentación, voto obligatorio y demandas de estabilidad, el centro político —aunque irreconocible— sigue siendo un factor clave. Ganarse su confianza no solo es vital para conquistar las urnas, sino también para reconstruir los mínimos comunes que requiere la gobernabilidad democrática.
Marco Moreno concluye que el centro político no es un lugar, sino una actitud: una demanda por orden sin autoritarismo, reformas sin dogmas y política sin gritos. Quien logre descifrarlo, podrá dar con la clave del Chile que viene.
Fuente: https://www.theclinic.cl/2025/07/12/el-centro-politico-ese-oscuro-objeto-del-deseo/







