Alejandro Jara Puga

Investigador Asociado CISO, Abogado de la Universidad de Chile, con estudios de postgrado en la Escuela de Derecho en la Universidad de California, Berkeley. Ex Director. General Adjunto de la Organización Mundial del Comercio (OMC) y Ex Presidente del Comité de Comercio y Medio Ambiente de la OMC. Profesor en el Instituto de Estudios Internacionales de la Universidad de Chile, en la Universidad de Heidelberg y la University of International Business and Economics (Beijing).

Alejandro Jara Puga

Investigador Asociado CISO, Abogado de la Universidad de Chile, con estudios de postgrado en la Escuela de Derecho en la Universidad de California, Berkeley. Ex Director. General Adjunto de la Organización Mundial del Comercio (OMC) y Ex Presidente del Comité de Comercio y Medio Ambiente de la OMC. Profesor en el Instituto de Estudios Internacionales de la Universidad de Chile, en la Universidad de Heidelberg y la University of International Business and Economics (Beijing).

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Ucrania, Venezuela y Taiwán: 3 dilemas geopolíticos para las superpotencias
En un escenario internacional marcado por la competencia entre grandes potencias, los casos de Ucrania, Venezuela y Taiwán se han transformado en verdaderos tableros donde se proyectan los intereses estratégicos de Rusia, Estados Unidos y China. Estos tres focos revelan un cambio de época en el orden mundial, donde la geopolítica vuelve a ocupar un lugar central en la disputa por poder, influencia y seguridad global.
enero 10, 2026

En el primer cuarto del siglo XXI, la geopolítica ha retomado un papel protagonista en la forma en que las naciones interactúan y se posicionan en el escenario mundial. En este contexto, los casos de Ucrania, Venezuela y Taiwán emergen como símbolos de luchas más amplias que involucran a las superpotencias: Rusia, Estados Unidos y China, respectivamente. Cada uno de estos casos representa un conjunto de desafíos complejos y de incertidumbres no solo para las naciones directamente involucradas, sino también para la estabilidad global.


Ucrania: el frente este de Rusia y la fricción con Occidente


El conflicto en Ucrania ha puesto de manifiesto las tensiones latentes entre Rusia y los países de Occidente. Desde la anexión de Crimea en 2014, Ucrania se ha convertido en un campo de batalla simbólico donde se enfrentan las ambiciones expansionistas de Moscú y la determinación de Occidente de mantener la integridad territorial de los estados postsoviéticos. La situación ucraniana es emblemática para Rusia dado su evidente deseo de reestablecer su esfera de influencia en la antigua Unión Soviética, en contraste con los esfuerzos de Occidente para contener el expansionismo ruso.

Para Europa la invasión Rusa es una cuestión existencial y crítica pues implica alterar las bases esenciales del entendimiento que ha mantenido la paz en esa región desde la Segunda Guerra Mundial. El apoyo de la OTAN y sus miembros individualmente, no solo se manifiesta a través de asistencia militar, sino también mediante sanciones económicas y un enfoque diplomático que busca aislar a Moscú. Así, Ucrania se convierte en un símbolo de la lucha por la democracia y los derechos humanos frente a un régimen autoritario. La situación se complica aún más con la posibilidad de una escalada militar, lo que podría arrastrar a Europa en un conflicto de mayores proporciones.

Venezuela: la crisis latinoamericana que instala un nuevo paradigma


En estos momentos Venezuela vive sus horas más complejas, desde la llegada al poder de Hugo Chávez y luego de Nicolás Maduro. Estados Unidos el sábado 3 de enero de 2026 ha realizado una incursión y ataque en territorio venezolano, para conseguir la extracción de Nicolás Maduro, hecho que representa un profundo hito en el derecho internacional y cuyos efectos aún están por verse.  

La crisis económica y humanitaria ha llevado a millones a huir hacia otras naciones, generando una de las crisis migratorias más severas del continente. Aquí, China y Rusia actuaban como aliados (hasta el sábado 3 de enero), del gobierno de Nicolás Maduro, proporcionando apoyo económico y político en un esfuerzo por mantener al régimen pero que se quiebra completamente con la incursión militar norteamericana.


La importancia de Venezuela radica no solo en su riqueza en recursos, sino también en su papel como laboratorio de la influencia de China y Rusia en la región. La lucha por el control y la influencia sobre Venezuela es una demostración clara de la competencia global,

Taiwán y el poder de China


La política de «una sola China» sostiene que Taiwán es una provincia separatista, y a medida que China fortalece su presencia militar en la región del Indo-Pacífico, el futuro de Taiwán se vuelve incierto. La presión militar sobre la isla ha aumentado, al igual que el respaldo de Estados Unidos a su autonomía, lo que plantea un desafío  para las relaciones entre ambas naciones.


Se sostiene que para China, la reunificación con Taiwán es un objetivo estratégico y nacionalista. Sin embargo, otras miradas sobre este asunto destacan que, a diferencia de EEUU y Rusia, China no es “imperialista” en el sentido de querer anexar territorio de otro, u obligar a los demás países a que apliquen su modelo y políticas.

A China le interesa ser fuerte y respetado para vivir tranquilo. y practica el principio de la no injerencia en asuntos internos de otros, rigurosamente. Por ejemplo, mantuvo relaciones con el Chile de Pinochet. Y de la misma forma, no le gusta que se involucren en sus asuntos internos, como Taiwan, Hong Kong, Uigures, Tibet; o en asuntos de derechos humanos etc.


El análisis de estos tres focos —Ucrania, Venezuela y Taiwán— nos revela una verdad preocupante: las superpotencias explicitan sus intereses económicos y sus ambiciones territoriales.

Si Ucrania es el epicentro de la fractura entre Europa y Rusia, Venezuela ha pasado a ocupar un lugar similar en la relación entre América Latina y el Estados Unidos. La incógnita por resolver es si China interpretará que el momento de actuar sobre Taiwán ha llegado.

Estamos ante un cambio de era donde la fuerza parece querer reclamar el lugar que antes ocupaba la diplomacia.

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Fecha de publicación: Ene 10, 2026

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