Gabriel Peralta M.

Investigador asociado CISO, Economista y presidente de CISO.

Gabriel Peralta M.

Investigador asociado CISO, Economista y presidente de CISO.

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LAS HABILIDADES HUMANAS: VALOR ESTRATÉGICO ESENCIAL EN LA SOCIEDAD DEL 2050
En un escenario marcado por la inteligencia artificial, la automatización y la transformación tecnológica, Gabriel Peralta Martínez plantea que el verdadero valor estratégico del futuro estará en el desarrollo de habilidades esencialmente humanas, como la adaptabilidad, la inteligencia emocional y el pensamiento crítico, fundamentales para construir una sociedad más ética, inclusiva y preparada para los desafíos del año 2050.
julio 18, 2026

No es novedad que la humanidad a lo largo de su historia ha experimentado sucesivas inflexiones en las que la misma curiosidad, inteligencia y creatividad de los humanos fue creando profundos cambios y así también distintas épocas, pasando desde la prehistoria a la edad contemporánea. Cada una fue transformado profundamente las formas de conectarnos social y laboralmente, sin embargo, todos los avances científicos y tecnológicos que hemos construido a través de los tiempos hasta nuestros días, ahora la automatización, la biotecnología, la conectividad global y la inteligencia artificial (IA), revelan oportunidades sin precedentes para el desarrollo humano, pero a la vez también emergen simultáneamente dilemas éticos, sociales y económicos de magnitudes igualmente novedosas y desconocidas. 

En este contexto cabe reflexionar que hoy nos encontramos inmersos en uno de esos puntos de inflexión de época, en el que observamos que las personas están “entrenando” la IA con habilidades humanas como la empatía, la compasión, la atención activa, el razonamiento, mientras que simultáneamente y progresivamente nosotros las personas nos estamos automatizando más y reflexionando menos. Es decir, mientras la IA se “humaniza”, vamos perdiendo paulatinamente esas mismas habilidades que estamos transfiriendo a las maquinas. Asimismo, buscamos en la inteligencia artificial un refugio al que transmitimos nuestras necesidades emocionales, intelectuales y hasta médicas, buscando respuestas sin cuestionamientos, que provocan a la vez una intolerancia creciente en nuestras relaciones sociales.

Esta situación debe llevarnos a un cuestionamiento profundo de qué habilidades debemos cultivar, estratégicamente, de cara al futuro y cuáles cobrarán progresivamente la condición de esenciales para garantizar una coexistencia armoniosa, productiva y ética en un mundo cada vez más hiper tecnificado. 

Con avances tecnológicos tan veloces y profundos a la vista, parece un momento oportuno para reflexionar al respecto, ojalá junto a nuestros niños y jóvenes, de manera que también puedan cuestionar y reflexionar dónde ponen su atención. Asimismo, preguntarse si el exceso de información a través de redes sociales digitales y el entrenamiento tan versátil y efectivo de la IA para interactuar con las personas, podría provocar una creciente desvinculación familiar y social, que como resultado de mediano y largo plazo pueda a su vez crear una sociedad con individuos más aislados, menos empáticos y gobernados por una IA que adormezca esas características y necesidades, que desde tiempos inmemoriales nos ha permitido buscar y encontrar caminos para sobrevivir como colectivo social hasta nuestros días. 

En Chile enfrentamos en ese sentido un verdadero desafío. En un estudio realizado por la BBC en diciembre de 2025, se informó el número de muertes por suicidio en nuestro país, superando los 1800 casos anuales. El mayor porcentaje se da entre jóvenes de 20 y 24 años y luego entre personas de la tercera edad. Los expertos asocian la gran mayoría de estos casos con cuadros de depresión no tratados, soledad y el deterioro de la salud mental infanto-juvenil.

Somos los principales actores de nuestras vidas y todos queremos ver un mundo futuro en el que no se extingan las características que nos diferencian de las maquinas o robots. Como formadores de esa futura sociedad, cada cual en el ámbito que le toca, para poder influir o marcar una diferencia en generaciones futuras, ya sea como padres, madres, como líderes o “educadores”, será necesario fomentar nuevos hábitos que permitan un reencuentro con el amor a la humanidad y a la sociedad. 

Por ello, pareciera importante avizorar con mayor claridad que progresivamente las habilidades humanas esenciales marcarán la diferencia en los procesos de formación, especialmente en cuanto a su valor estratégico y potencial para la creación de bienestar humano. Aspecto fundamental que hoy se encuentra desafiada, frente a un creciente número de profesionales que se ven encandilados con tanto avance tecnológico, pero que justamente necesitarán, para lograr mayor bienestar, de mayores habilidades sociales y emocionales, de acrecentar su capacidad de pensamiento crítico, mayores grados de formación ética, más capacidad de adaptación y de un aprendizaje continuo.

Son estas habilidades la base para una reconexión con nuestra familia, con nuestros amigos, con nuestros niños y jóvenes, con nuestra esencia humana. El razonamiento crítico, el control de las emociones, la reflexión, la fraternización, la educación cívica, la ética y el amor a la vida, son áreas que se deben fortalecer e incluir urgente y progresivamente en los procesos de formación, desde nuestras casas hasta el sistema educativo formal. 

Si construimos la sociedad sobre esas columnas, la Inteligencia Artificial jamás nos gobernará, y sabremos utilizarla como herramienta que es, porque conservaremos y haremos más fuerte las características que nos hacen “HUMANOS”. En caso contrario, no será necesario un cambio climático para vivir nuevamente una era del hielo, ya que en muy poco tiempo nuestras sociedades se habrán vueltas extremadamente frías e invivibles.

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Fecha de publicación: Jul 18, 2026

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