¿Puede separarse la gestión pública de la política? Esa es la pregunta que aborda Marco Moreno, investigador CISO, en su columna «El ministro Arrau y la política incómoda», publicada en The Clinic.
A partir de las declaraciones del ministro de Seguridad sobre su disposición a asistir al Congreso y las posteriores críticas parlamentarias, Moreno sostiene que la controversia trasciende el estilo personal del secretario de Estado. A su juicio, revela una tensión entre entender la política como una interrupción de la gestión y reconocerla como una condición necesaria para obtener resultados.
El investigador explica que impulsar la agenda de seguridad requiere tanto capacidad operativa como mayorías legislativas. El Congreso, por lo tanto, forma parte del proceso mediante el cual las iniciativas gubernamentales pueden transformarse en decisiones efectivas.
En ese contexto, Moreno identifica un «déficit de procesamiento político»: dificultades para coordinar, negociar y dar viabilidad a las propuestas antes de presentarlas. También advierte sobre una lógica de trabajo en silos, donde cada ministerio aborda los problemas desde su propia perspectiva sin suficiente integración política.
Su reflexión destaca el papel insustituible de los ministros en el diálogo parlamentario: representar al Gobierno, negociar modificaciones, comprometer acuerdos y responder políticamente por ellos.
Para Moreno, incorporar la política desde el comienzo de una decisión puede evitar negociaciones tardías y correcciones posteriores. La capacidad de articular intereses, recursos y condiciones institucionales es, en definitiva, parte de la capacidad de gobernar.
Fuente: columna de Marco Moreno publicada en The Clinic.
https://www.theclinic.cl/2026/10/03/el-ministro-arrau-y-la-politica-incomoda/







